El pelo graso puede ser una auténtica fuente de frustración. ¿Qué hacer cuando el pelo se vuelve a engrasar rápidamente y el cuero cabelludo parece desequilibrado? La respuesta podría estar en una desintoxicación capilar bien planificada, sobre todo en esta época del año, en la que el polen puede agravar la situación.
De hecho, el polen no solo supone una amenaza para nuestras vías respiratorias, sino que también influye en el equilibrio del cuero cabelludo. Las partículas de polen, transportadas por el viento o los insectos, se depositan sobre el cabello, lo que a veces provoca una ligera sensación de picor o malestar. Al obstruir los folículos pilosos, estimulan la producción de sebo. Esto puede provocar que las raíces se vuelvan grasas y una sensación de pesadez en el cuero cabelludo. Para quienes ya tienen este problema, el polen puede acentuar la tendencia a la grasa del cabello y hacer que su cuidado sea aún más difícil.
