Después de la exposición al sol: calma e hidrata tu piel con suavidad

El verano está en pleno apogeo, cada vez hay más días de sol… y la piel se deshidrata más rápido de lo habitual. Es imprescindible cuidarla. Enrojecimiento, sensación de calor, tirantez: ¡tu piel ¡tiene sed! 

En este artículo, te guiamos paso a paso para calmar y rehidratar tu piel de forma suave con gestos sencillos y tratamientos adecuados. 

¿Cómo evitar las quemaduras solares?

Una quemadura solar es una quemadura cutánea provocada por una sobreexposición a los rayos UV, especialmente los UVB. Se manifiesta con enrojecimiento, sensación de calor, sensación de tirantez e incluso ampollas en los casos más graves. Las zonas más expuestas (cara, hombros, escote y espalda) son las que corren mayor riesgo. Se trata de una señal de alarma de tu piel : : ha sufrido una agresión y necesita una reparación inmediata. 

Una quemadura solar nunca es algo sin importancia. debilita la piel, acelera el envejecimiento cutáneo y puede tener consecuencias a largo plazo.  

Ten cuidado, limita la exposición directa al sol entre las 11:00 y las 15:00, cuando los rayos UV son más intensos. Recuerda aplicarte una cantidad generosa de protector solar con un índice de protección adecuado cada dos horas, incluso a la sombra o después de bañarse. Recuerde también proteger las zonas sensibles : opta por un sombrero o una gorra para protegerte la cara y cúbrete los hombros con un pañuelo o una prenda ligera. 

Qué hacer en caso de quemadura solar

Aunque te protejas, a veces puedes sufrir una quemadura solar. En ese caso, hay que actuar rápido: hay algunos pasos que pueden ayudar a aliviar la zona afectada y a limitar los daños. Estos son los pasos que debes seguir:  

  • Ponerse a la sombra o entrar en un lugar cerrado inmediatamente
  • Refrescar la piel con agua tibia o una compresa húmeda.

Aunque pueda resultar tentador aliviar el ardor con hielo o agua muy fría, esto puede agravar los daños. ¡Un frío demasiado intenso puede provocar congelaciones e irritar aún más la piel!  

  • Bebe mucha agua para rehidratar tu cuerpo desde dentro
  • No pinches las ampollas si aparecen.
  • Evita cualquier nueva exposición al sol en la zona afectada durante varios días. La duración dependerá de la gravedad de la quemadura. Atención: ¡aplicar crema solar no será suficiente para proteger tu piel, que ya está debilitada!
  • Aplicar una crema adecuada de uso médico, disponible en farmacias, para ayudar a la piel a recuperarse 

Tras una exposición prolongada: cuida tu piel con productos adecuados

Después de cualquier exposición al sol, salvo en caso de quemaduras solares, en cuyo caso hay que tomar medidas específicas, te recomendamos que utilices un atomizador deagua pura que se haya conservado previamente a temperatura ambiente. Esto permitirá calmar la piel tras la exposición y rehidratarla con suavidad. 

Para el cuerpo, después de refrescar la zona, aplica regularmente una leche hidratante ligera, sin alcohol, sobre la piel aún ligeramente húmeda. Esto ayuda a retener la hidratación, aporta una sensación de frescor inmediata y favorece la regeneración celular. Una fórmula que contenga aloe vera, por ejemplo, es ideal para calmar e hidratar la piel. En Evoluderm, te recomendamos que utilices la Leche Corporal Hidratante de Aloe Vera.

Para el rostro, aplica al día siguiente la mascarilla hidratante de aloe vera, para aliviar las sensaciones de incomodidad e hidratar las capas superiores de la epidermis debilitada. Por último, aplica una crema hidratante ligera, por la mañana y por la noche.

¡Cuida tu piel, te lo agradecerá!

 

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