¿Cómo dar un masaje al bebé y cuáles son sus beneficios?
El baño ha terminado, el bebé está limpito… ¡Es el momento perfecto para un masajeal bebé! Este ritual tan suave ayuda a calmar, relajar y crear un momento de complicidad entre padres e hijos. Es importante dedicarle este tiempo porque, gracias a su sensibilidad sensorial única, la piel es la primera guía del bebé en su descubrimiento del mundo.
Para que el masaje del bebé sea un auténtico momento de ternura y bienestar, es fundamental dominar algunas técnicas y utilizar un aceite adecuado para su piel delicada.
En este artículo te guiamos paso a paso para que el masaje salga bien (¡sin que los piececitos se muevan sin parar!).
Los beneficios de un masaje para bebés
Los beneficios del masaje para bebés son múltiples y no solo benefician al niño, sino también a los padres. Es mucho más que un simple momento de relajación:
El masaje para bebés favorece la comunicación...
Durante un masaje, el bebé aún no puede expresarse con palabras, pero envía numerosas señales no verbales a través de sus gestos faciales, sus movimientos o sus vocalizaciones. Al tomarse el tiempo para observarlo y estar atento a sus reacciones, los padres profundizan en la comprensión de las necesidades y emociones de su hijo. Este diálogo silencioso refuerza el vínculo entre ellos y permite a los padres responder mejor a las expectativas de su bebé.
Además, refuerza el vínculo entre padres e hijos.
El masaje para bebés es un momento especial de complicidad y ternura. El contacto piel con piel favorece la producción de oxitocina, a menudo denominada «hormona del amor», que desempeña un papel clave en el fortalecimiento del vínculo afectivo. Este ritual permite que el bebé se sienta seguro y querido, lo que contribuye a su desarrollo emocional.
Alivia los dolores de barriga del bebé
Los trastornos digestivos son frecuentes en los bebés, sobre todo los cólicos, los gases y el estreñimiento. El masaje abdominal puede ser una solución natural y eficaz para aliviar estas pequeñas molestias. Al realizar movimientos suaves y circulares sobre el vientre del bebé, se favorece su tránsito intestinal y se ayuda a la expulsión de gases.
Y, para terminar, ¡favorece el sueño!
¡Un bebé relajado es un bebé que duerme mejor! Gracias a su efecto relajante, el masaje infantil ayuda a aliviar las tensiones acumuladas y a reducir el estrés. Tras una sesión de masaje, el cuerpo del bebé segrega más melatonina, la hormona del sueño, lo que le ayuda a conciliar el sueño más fácilmente y a disfrutar de un descanso más profundo y reparador.
¿Qué aceite de masaje se debe usar para el bebé?
La piel del bebé es muy delicada, por lo que es importante elegir bien el aceite con el que vas a realizar el masaje.
El aceite favorece unos movimientos suaves y fluidos, lo que hace que el masaje resulte más agradable tanto para ti como para tu bebé, a la vez que evita las irritaciones. Además, el uso de un aceite de masaje para bebés permite realizar movimientos más precisos, lo que favorece una mejor circulación sanguínea.
Te recomendamos que elijas aceites formulados a base de ingredientes suaves y de origen natural. En Evoluderm, nuestro aceite de masaje para bebés es hipoalergénico y está especialmente formulado para cuidar la delicada piel de los bebés desde el nacimiento. Este aceite de almendra dulce, utilizado para los masajes de bebé y compuesto en un 99,6 % por ingredientes de origen natural, envuelve su piel en un velo de hidratación y la protege de las agresiones externas.
¿Cómo dar un masaje al bebé?
¿Qué hay que hacer antes de dar un masaje al bebé?
Prepárale un baño tibio para que se relaje y utiliza un gel de baño suave para asearlo. Una vez que el bebé esté limpio, asegúrate de haberte quitado las joyas (anillos, pulseras) para evitar cualquier riesgo de lesión para tu bebé. El entorno también juega un papel fundamental: acomódate en un lugar tranquilo, sobre una alfombra, una cama o su cambiador. La temperatura de la habitación no debe ser demasiado baja para evitar que el bebé pase frío. Para crear un ambiente relajante, opta por una luz tenue, por ejemplo, con una lámpara de baja intensidad.
Antes de empezar, vierte unas gotasde aceite de almendra dulce para bebés en la mano y frótalas cerca de su cara. Este pequeño ritual le permitirá, con el tiempo, asociar estos gestos con el momento del masaje para bebés y prepararse para relajarse.
Consejo: caliéntate las manos frotándolas antes de empezar el masaje para no sorprender al bebé con las manos frías.
El masaje
No hay necesariamente una técnica preestablecida para dar un masaje a tu bebé. Te recomendamos que pruebes primero en las partes con las que se suele manipular, como las manos, las piernas y los brazos, por ejemplo. Durante el masaje, puedes acompañar tus movimientos con una cancioncilla suave.
Duración del masaje para bebés: de 5 a 10 minutos, a diario.
Brazos y piernas: resulta especialmente útil para un masaje relajante o para preparar a tu bebé para dormir.
Técnica: para las piernas, desliza las manos desde los tobillos hasta la ingle, tomándote tu tiempo para hacer unos pequeños círculos alrededor de las rodillas. Para los brazos, empieza desde la parte superior de las axilas hasta la palma de la mano.
Estómago: útil para aliviar los trastornos digestivos o los cólicos del lactante.
Técnica: masajea suavemente su barriga con dos dedos, realizando movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj. Presiona muy ligeramente y sin parar: mantén siempre una mano apoyada sobre su piel.
También puedes darle un masaje en la espalda a tu bebé inclinándolo suavemente hacia delante, con la barriga hacia abajo. Una mano tras otra: desciende desde el cuello hasta la parte baja de la espalda y, a continuación, vuelve a subir.
La rutina tras el masaje
¡El masaje ha terminado y el bebé está tranquilo! Ahora, retira el exceso de aceite, sobre todo de los pliegues (ingle, articulaciones), para evitar la maceración, y vuelve a vestir al bebé rápidamente para que no pase frío.
Al incluir el masaje en la rutina nocturna, justo después del baño y antes de acostarse, se favorece un sueño tranquilo y de mejor calidad. No dudéis en terminar el masaje con un beso en la nariz (¡sin moderación!).
La rutina perfecta para la piel de los más pequeños
